Search and Hit Enter

Valorizar las culturas desde la escucha

Hay una diversidad de culturas maravillosa dentro de cada pueblo, cada cual con su riqueza particular. Una cultura occidental sustentable es la que reconoce la diversidad cultural, la que es humilde, la que escucha y observa

En este día quiero hablarles de la apropiación cultural un tema que cada vez merece más atención.

Muchas veces, incluso con la mejor intención, queremos reproducir, tal vez desde el lugar de “recuperar”, prácticas ancestrales indígenas, o replicar algo que vimos u oímos por ahí que nos llamó la atención. Pero dejamos de lado que somos occidentales que no nacimos ni crecimos en una cultura originaria y tomarla aislada de su contexto es apropiación. No podemos recuperar lo que nunca fue nuestro. Aunque tengamos clarísimo que queremos hacerlo desde un lugar de respeto. 

Solemos renegar de nuestra cultura occidental y en todo caso, una de sus peores caras es la de desvalorizar sus propias costumbres y apropiarse de otras porque nos resultan más simpáticas o las vemos más profundas. 

No solo hay apropiación cultural cuando uso rastas, o palabras propias de culturas que no son de la mía. No solo hay apropiación cuando una marca de lujo copia y/o registra bajo su nombre, patrones de diseño indígenas para hacer dinero. También hay apropiación cuando sin información, sin acompañamiento y sin consentimiento reproduzco modos de vida que son de culturas ajenas.

Este tema es muy sensible y lejos de promover levantar el dedo, la idea es ayudarnos mutuamente a prestar atención y elevar los niveles de comunidad y respeto. 

Por eso les consulté a referentes de los pueblos mapuche y diaguita de qué manera se puede apoyar y acompañar sus tradiciones y culturas. Su respuesta fue clara y simple: “que hagan consultas a las comunidades indígenas”. Les entristece ver sus prácticas reducidas a un “juego” para salir del “estrés de la vida occidental”. 

Una cultura occidental sustentable es la que reconoce la diversidad cultural, la que es humilde, la que escucha y observa. La que se corre de escena  para que otras sean, la que no levanta banderas ajenas, sino que deja el lugar para que las levanten quienes necesiten hacerlo.