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¿Cómo hago para ser una marca diversa pero de verdad?

Tres recomendaciones para no c*agarla con tus buenas intenciones y la diversidad

Queremos fomentar y apoyar cada vez más la diversidad pero a veces no sabemos por donde empezar y por más buenas intenciones que haya de fondo, a veces metemos la pata.

Entonces: ¿Cómo hago para ser una marca diversa pero de verdad?

Aprender que la diversidad es múltiple:

La diversidad es cultural, económica, de género, generacional, idiomática, etc. Es posible que no pueda abarcar a todas, ni siquiera a unas cuantas, pero arrancar por prestar atención y accionar con algunas es un montón. Por ejemplo si hago ropa puedo (y debería) incluir diversidad de talles y de figuras, si me especializo en packaging puedo considerar incluir braile, si hago páginas web puedo contemplar que son aptas para que pueda ser leída por software de apoyo a personas no videntes.

Comprender de qué va la diversidad es lo primero y luego, ver de qué manera desde mi lugar de emprendimiento puedo hacer mi aporte por mínimo que sea. Algunas transformaciones llevan más tiempo que otras, algunas son más costosas también y por ahí no están a nuestro alcance, pero en cualquier caso siempre hay algo que podemos hacer diferente.

Que la diversidad esté en la publicidad pero sobre todo en mis productos y/o servicios:

No basta con, por ejemplo, convocar a modelos plus size para mis campañas de ropa interior si luego no tengo variedad de talles. Parece obvio pero lamentablemente es algo muy frecuente. En los servicios por ejemplo, muchas veces los armamos dando por sentado que nuestros posibles clientes pueden ver y oír, o entender nuestro idioma sin problema, por ejemplo, (me declaro culpable). Comunicar que somos una marca diversa y que apoya la diversidad es fundamental, pero nunca una estrategia para captar la atención y nada más y esto nos lleva al punto tres.

Construir mensajes genuinos:

No repetir lo que vemos por ahí aunque suene bonito. En la era de Instagram donde los mensajes cortos y contundentes son las estrellas, a veces nos obnubilamos y replicamos comentarios, frases, sin haberlos reflexionado. No es para darse látigo, todes caímos, es para seguir aprendiendo. Ahora, ¿Cómo lo hago? Lo que me gusta de esas frases que nos inspiran de Instagram, por ejemplo, es que son lindos disparadores para seguir pensando, para reflexionar, para traernos a un tema que por ahí no lo teníamos presente.

Entonces, investigar, preguntar, consultar, apoyarnos en gente experta, en estudios. Hay mucha información disponible pero si no sabemos por donde empezar siempre alguien que ya sepa del tema puede acompañarnos.

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